La última gran esperanza para aquellos que quieren convertir los combustibles fósiles en energía limpia

por Desconocido | 9 noviembre, 2017

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Meter “energía limpia” y “combustibles fósiles” en la misma frase puede parecer algo chocante. Pero durante años esa ha sido la última esperanza de las grandes empresas de carbón, petróleo y gas natural que veían, con impotencia, el imparable ascenso de las energías renovables. Los sistemas de captura y almacenamiento de carbono han sido un campo de investigación en el que se han invertido cientos de millones de dólares.

También ha sido la historia de un fracaso. Nosotros mismos hemos seguido muchos de los avances tecnológicos de los últimos años, pero al final los grandes proyectos han acabado en la cuneta del desarrollo y la investigación energética. Tras tantas promesas incumplidas, las expectativas están bien rebajadas. Y sin embargo, una pequeña planta de Texas ha conseguido atraer todas las miradas con una enfoque totalmente nuevo.
Un nuevo enfoque

La mayoría de plantas que usan combustibles fósiles utilizan grandes turbinas de agua caliente para generar energía. El sistema de NET Power usa los mismos gases de efecto invernadero, el propio dióxido de carbono. Durante el proceso lo someten a tal temperatura y presión que sobrepasa su punto crítico, se convierte en un fluído supercrítico y empieza a comportarse como un híbrido a medio camino entre un líquido y un gas. Con eso mueven la turbina.

Captura
Aunque a nivel técnico es complejo, a nivel conceptual el funcionamiento es sencillo: a la cámara de combustión se le inyectan oxígeno puro, dióxido de carbono y gas natural. Además de calor, el principal producto de la combustión es una gran cantidad de CO2 supercrítico que se utiliza como ‘fluído de trabajo’. Esto hace, en un primer momento, que el gas esté perfectamente controlado dentro del sistema.

Por lo demás, el mero hecho de introducir el CO2 reduce significativamente la cantidad de combustible necesario y la utilización del fluído supercrítico hace que no se pierda energía en el calentamiento del agua. Tanto el calor como los gases invernadero dejan de ser subproductos del proceso, para convertirse en elementos fundamentales. Y si se consigue mantener todo el ciclo por encima del ‘punto crítico’ del CO2 las eficiencias son asombrosas (y el dióxido que sobra, mínimo).

Los datos que hay encima de la mesa hacen pensar en la posibilidad clara de proveer energía (bastante) limpia en lugares donde las energías renovables tengan problemas. Evidentemente, por lo que hemos explicado más arriba, hasta que no esté funcionando la planta de Net Power no lo vamos a celebrar. En un par de meses tendremos la respuesta. Un par de meses clave para el futuro de las tecnologías que intentan descarbonizar los combustibles fósiles.

Fuente de referencia: 

https://www.xataka.com/energia/la-ultima-gran-esperanza-para-aquellos-que-quieren-convertir-los-combustibles-fosiles-en-energia-limpia

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